Hoy os traigo una receta de membrillo casero. Os animo a que probéis a hacerlo en casa, ¡no tiene nada que ver con el comprado!

Ingredientes:
- Membrillos
- Azúcar
- Limón

Elaboración:
1- Lavamos muy bien los membrillos para quitarles la pelusilla, los pelamos y los cortamos en trozos. Los metemos en una cazuela, lo cubrimos con agua y los cocemos a fuego medio-alto. Con un cuchillo pinchamos para comprobar que esté cocido, escurrimos y dejamos enfriar.
2- Trituramos el membrillo con batidora u otro utensilio que tengas (yo uso un pasapurés), y lo pesamos. El mío pesa 842 gramos.
3- Pesamos el azúcar para tener exactamente la misma cantidad que de puré de membrillo (en mi caso 842 gramos) y lo vertemos sobre el puré junto al zumo de un limón. Mezclamos todo bien, lo cubrimos con la tapa de la cazuela y lo dejamos en reposo dos horas.
4- Después del reposo pasamos a cocer. Lo ponemos a fuego medio, removiendo seguido con una cuchara de madera. No dejes de remover ya que el azúcar se pega rápido. Después de 20 minutos empieza a hervir y hay salpicaduras, ten cuidado ya que te puedes quemar. Para esa cantidad de membrillo necesitaremos 1 hora de cocción aproximadamente, ten paciencia.
5- La consistencia del puré va cambiando, cambia de color y va disminuyendo líquidos. Cuando la cuchara se mantenga por sí sola, clavada en el dulce, es que tiene la textura adecuada. También lo sabremos sirviendo una cucharada en un plato y viendo que queda separado.
6- Vertemos directamente el membrillo en los recipientes de cristal o los tuppers de toda la vida, que sean resistente a la calor. Alisamos bien la superficie, dejamos enfriar y tapamos con papel fil. Lo dejamos en el frigorífico unas 24 horas, de esta manera cogerá la consistencia y textura adecuadas.
¡A disfrutar!














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